Si algún niño, a quien sus padres deseaban bautizar, muere antes de recibir el bautismo, el ordinario del lugar, teniendo en cuenta las circunstancias pastorales, puede permitir que sus exequias se celebren de acuerdo con el tipo que más se use en la región.
En estas exequias se celebra la Liturgia de la Palabra como en el ritual pero, si por alguna razón parece conveniente la celebración de la misa, se utilizarán los textos que se presentan a continuación.
Al hacer la catequesis, procúrese que no pierda fuerza en la mente de los fieles la doctrina sobre la necesidad del bautismo.
Dios enjugará toda lágrima de sus ojos, y ya no existirá ni muerte, ni duelo, ni penas, ni gemidos, porque todo lo anterior habrá pasado.
Oremos:
Es bueno esperar en silencio la salvación del Señor
Lectura del libro de las Lamentaciones
La misericordia del Señor nunca termina y nunca se acaba su compasión; al contrario, cada mañana se renueva. ¡Qué grande es el Señor!
Del salmo 24
A ti, Señor, levanto mi alma.
Muéstrame tus caminos e instrúyeme, Señor, en tus senderos; haz que camine con lealtad y enséñame a cumplir tus mandamientos, pues eres tú mi Dios y Salvador y en ti continuamente espero.
Acuérdate, Señor, que son eternos tu amor y tu ternura. Señor, acuérdate de mí con ese mismo amor y esa ternura.
Alivia mi angustiado corazón y haz que lleguen mis penas a su fin. Protégeme, Señor, mi vida salva, que jamás quede yo decepcionado de haberte entregado mi confianza.
Segundas Lecturas
Es bueno esperar en silencio la salvación del Señor
Lectura del libro de la Lamentaciones
3, 17-26
Me han arrancado la paz y ni me acuerdo de la dicha; me digo: Se me acabaron las fuerzas y mi esperanza en el Señor. Fíjate en mi aflicción y en mi amargura, en la hiel que me envenena; no hago más que pensar en ello y estoy abatido.
Pero hay algo que traigo a la memoria y me da esperanza: que la misericordia del Señor no termina y no se acaba su compasión; antes bien se renuevan cada mañana. ¡Qué grande es tu fidelidad! "El Señor es mi lote", me digo, y espero en él. El Señor es bueno para los que en él esperan y lo buscan; es bueno esperar en silencio la salvación del Señor.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Aleluya, aleluya.
Jesús, dando un fuerte grito, expiró
Ý Lectura del santo según san Marcos
Gloria a ti, Señor.
Al llegar el mediodía, toda aquella tierra se quedo en tinieblas hasta las tres de la tarde. Y a las tres, Jesús gritó con voz potente:
Señor, que el ofrecimiento de este sacrificio exprese nuestra entrega a ti y nuestra confiada aceptación de tus designios, y nos conforte en esta prueba con el consuelo de tu amor paterno. Por Jesucristo, nuestro Señor...
Cristo, vida y resurrección de los hombres
En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación, darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo Señor nuestro. Porque él es la salvación del mundo, la vida de los hombres y la resurrección de los muertos.
El Señor destruirá la muerte para siempre y enjugará las lágrimas de todos los rostros.Antífona de Entrada
Oración Colecta
Escucha, Señor, nuestras plegarias y reconforta a quienes lloran la muerte de este niño, con la esperanza cierta de tu misericordia y de tu amor.
Por nuestro Señor Jesucristo.
Amén.Primera Lectura
3, 22-26
Yo me digo:
"El Señor es la parte que me ha tocado en herencia"
y en el Señor pongo mi esperanza.
El Señor es bueno con aquellos que en él esperan, con aquellos que lo buscan.
Es bueno esperar en silencio la salvación del Señor.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.Salmo Responsorial
A ti, Señor, levanto mi alma.
A ti, Señor, levanto mi alma.
A ti, Señor, levanto mi alma.Aclamación antes del Evangelio
Bendito sea el Padre, lleno de misericordia y Dios que siempre consuela, porque nos conforta en todas nuestras tribulaciones.
Aleluya.Evangelio
15, 33-46
"Eloí, Eloí, ¿ lemá sabactaní?" (que significa: Dios mío, Dios mío , ¿por qué me has abandonado?).
Algunos de los presentes, al oírlo, decían:
"Miren, está llamando a Elías".
Uno corrió a empapar una esponja en vinagre, la sujetó a un carrizo y se la acercó para que bebiera, diciendo:
"Vamos a ver si viene Elías a bajarlo".
Pero Jesús, dando un fuerte grito, expiró.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.Oración sobre las Ofrendas
Amén.Prefacio
Por él, los ángeles, que gozan de tu presencia, eternamente te adoran; permítenos unirnos a sus voces, cantando jubilosos tu alabanza:
[Misa]Antífona de la Comunión